21/5/2026 «Tenemos ya la matrioska de los ceses al fuego. Si los objetivos de Tel Aviv y Washington se fueron separando desde el inicio, es aún más frágil su distancia frente a la necesidad estadunidense de terminar este episodio. Desde algunas perspectivas regionales, esa fragilidad, políticamente, solo la resuelve Trump dejando a Netanyahu asumir responsabilidad sobre los peores escenarios. Lo peor para uno no es forzosamente para el otro.» Dar click en el texto para seguir leyendo. Twittear