2/4/2026

«Lo que se ha llamado la doctrina de guerra eterna de Netanyahu no resuelve la condición de Israel frente a Irán y menos hacia Líbano, donde los bombardeos e intervención alimentan la desestabilización antes que la contención de Hezbolá. Con un Estado debilitado, las medidas del nuevo gobierno libanés para limitar al Partido de Dios no tienen posibilidades sin participación más activa de países hoy ocupados en las consecuencias del frente iraní.»

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