19/3/2026 «Una paradoja de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán da la impresión de menospreciarse en la estrategia de eliminar a las cabezas del aparato iraní. Primera complicación, son demasiadas. Con un costo que se amplifica para la operación entera. Si bien bajo la óptica israelí se entienden sus motivos para ir contra Larijani; Gholamreza, cabeza de la fuerza Basij, o Esmaeil Khatib, ministro de inteligencia, no parecen cuestionarse qué hacer si sus muertes, efectivas en lo táctico, van políticamente en dirección opuesta al reforzar los ánimos dentro de las Guardias Revolucionarias. La decapitación contribuye a la movilización de sus bases.» Dar click en el texto para seguir leyendo. Twittear