4/2/2026

«La triste transformación, todavía más grave que la advertencia del primer ministro canadiense Mark Carney en el foro de Davos, al pronunciar que el viejo orden mundial no volverá, posiblemente resida en cómo las sociedades entendemos, justamente, lo que creemos necesitar. El reconocimiento generalizado a su discurso tiene mucho de esa aparente seguridad sobre lo incógnito. Su valor es del contexto, lo que no es poco y no pide más, pero es un discurso que se queda ahí.

¿Qué sucede si observamos cada elemento que revela el deterioro o fin de una época en los códigos de la necesidad y la satisfacción? Tendremos que hacer lo mismo con el modelo que da la impresión de terminar.»

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