15/1/2026 «No debería ser tan difícil juzgar a un régimen por su brutalidad. A las 1,500 ejecuciones perpetradas el año pasado en Irán, se les suman los cuerpos dentro de bolsas negras tras ser asesinados durante las protestas que iniciaron a finales de diciembre en Teherán. Ya las más grandes para varias generaciones. Van menos de tres semanas. Un funcionario iraní avisó de 2,000 muertos. La cifra ha crecido. Al extenderse las manifestaciones, lo hicieron los métodos de un gobierno al que solo le queda la violencia para administrar la asfixia.» Dar click en el texto para seguir leyendo. Twittear