1/3/2020

«En el debate público mexicano, entre los aspectos menos discutidos y pensados, se encuentra el penoso saldo de un fenómeno que se podría entender como nuestra pedagogía política. La relación de aprendizaje a través de la que establecemos las maneras de hacer política en el país. Todo aquello que por costumbre, reiteración o capacidad de influencia se hace cultura; el juego con los límites en las acciones de políticos, funcionarios y ciudadanos. La manipulación y acomodo de esos límites son resultado del aprendizaje —no siempre positivo— de esa gigantesca falla en la construcción de nuestra historia.»

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